CENTENARIOS: Gloria Fuertes, mendiga de todo, menos de amor, por Ancrugon.

Estar en los brazos de quien amas es lo más parecido a estar en mi nombre. ¡Gloria bendita es! Gloria cumple cien años y todavía es una niña. Sus versos se escuchan al pasar cerca de la escuela recitados por voces infantiles, y eso le haría feliz porque ella buscaba la sencillez y la alegría, pero también supo juntar palabras para ahuyentar las sombras de corazones maduros… y es que su poesía suena a blues. El amor es un sitio para estar, alrededor se borran los caminos. Aunque no nos muriéramos al morirnos, le va bien a ese trance la palabra: Muerte. Muerte es que no nos miren los que amamos, muerte es quedarse solo, mudo y quieto y no poder gritar que sigues vivo. Los cabellos de tu sexo, los caballos de tu sexo galopando, galopando por las ensortijadas crines del bosque. Mis versos se perdieron en tu pelo, entre tus dedos olvidé mi sortija, entre tu espalda mí sonrisa y mi ayer se extravió en el laberinto de tu mañana. Como un tigre-pájaro, mañana de mañana saltaré del lecho, y ...